¡Llegada a Vietnam! 10 meses, 22.000 km y una misión cumplida

Llegar a Vietnam: cuando un sueño personal se convierte en una misión humanitaria

Hoy escribo estas líneas con las manos aún vibrando por el manillar y el corazón latiendo con una fuerza que no me cabe en el pecho. Hoy, 7 de diciembre, es un día que quedará marcado a fuego en mi memoria. No es solo una fecha en el calendario: es el día en que, tras diez meses exactos desde que salí del Ayuntamiento de Massamagrell (Valencia), he cumplido mi promesa. He llegado a Vietnam en bicicleta.

La llegada: un choque de mundos

Cruzar la frontera fue un momento de alivio absoluto. Cuando el oficial estampó el sello en mi pasaporte, sentí que me quitaba una mochila invisible de encima. Dejar China y entrar en Vietnam fue como cambiar de planeta. El silencio dio paso a la vida: el tráfico es un torrente incesante de motocicletas, los olores a hierbas frescas y sopa caliente lo invaden todo, y la gente sonríe con una energía que te envuelve desde el primer minuto.

Pero, si soy sincero, junto al orgullo apareció también el cansancio. Ese cansancio profundo que solo conoce quien ha pedaleado más de 22.000 kilómetros. Al mirar atrás veo frío, calor extremo, noches solitarias, dudas, miedos y decisiones difíciles. Veo también la memoria constante de mi padre, el amor por mis hijos y la imagen de mi nieta, que me ha acompañado en cada kilómetro como un motor silencioso.

De un homenaje personal a una misión humanitaria estructurada

Mi objetivo inicial fue siempre un homenaje a mi padre, fallecido por cáncer. Ese fue el origen íntimo de este viaje. Pero a medida que se acercaba el día de la salida, aquel reto personal fue transformándose, casi sin darme cuenta, en algo mucho más grande: una misión humanitaria estructurada, con objetivos concretos y acciones reales.

Quiero dejarlo muy claro a todas las personas que habéis seguido esta aventura: este no ha sido un viaje turístico ni una iniciativa individual aislada. Ha sido, y es, una acción solidaria organizada y respaldada por entidades comprometidas como La Goutte d’Eau (Francia), el Hospital Vinh Duc, la Fundación Love Go Nổi, el Dr. Hung y Madame Hà Dung, que han hecho posible que la ayuda se traduzca en hechos.

Mi idea siempre fue llevar una gota de agua. Hoy puedo decir que esa gota se ha convertido en una cadena de acciones concretas que impactan directamente en la vida de muchas personas.

Acciones solidarias ya comprometidas

Gracias al apoyo recibido, se llevarán a cabo las siguientes acciones inmediatas:

  • Educación e inclusión
    Donación de 1.000 € para financiar durante el primer semestre de 2026 a un profesor de artes plásticas y material terapéutico destinado a niños con discapacidad.
  • Salud infantil
    Aporte de 500 € para cubrir el saldo anual de visitas pediátricas de 2025.
  • Movilidad para el futuro
    Donación de una bicicleta nueva a una joven estudiante que no tenía medios para desplazarse a la escuela.
  • Dignidad y cuidados
    Entrega de una cama a una mujer enferma de cáncer en Huế, recién salida del hospital y sin condiciones mínimas de descanso.
  • Vivienda digna
    Donación de 54 millones de dong (aprox. 1.800 €) para obras urgentes en la vivienda de una familia seleccionada dentro del proyecto “Marino”.
  • Ayuda de emergencia
    Aporte de 800 € para alimentos destinados a familias afectadas por las recientes inundaciones.

Un gesto simbólico: despedirme de mi compañera de viaje

Hay una donación especialmente difícil desde el punto de vista emocional, pero cargada de sentido. Mi bicicleta, compañera inseparable durante estos diez meses, será entregada al Hospital Vinh Duc y a la Fundación Love Go Nổi.

Será subastada, y los fondos se destinarán íntegramente a apoyar a las personas damnificadas por las inundaciones. El final físico del viaje se convierte así en el inicio de una nueva ayuda para otros.

Lo que viene ahora: una agenda solidaria real

El viaje en bicicleta termina, pero la parte humana, institucional y mediática empieza ahora. Junto a las organizaciones locales, se ha diseñado una agenda estructurada en varias etapas:

  • En Huế
    Entrega oficial de los fondos junto a la unidad internacional del Hospital Vinh Duc.
  • En Vinh Duc / Hội An
    Encuentros con pacientes oncológicos, médicos, representantes institucionales y comunidad internacional.
  • En Gò Nổi
    Subasta de la bicicleta y desarrollo de un programa específico centrado en la lucha contra el cáncer y el apoyo a zonas afectadas por inundaciones, incluyendo equipamiento de emergencia.

Además, junto al hospital, se ha puesto en marcha un programa masivo de detección de cáncer de mama. Se realizarán exámenes gratuitos a unas 100 mujeres y, gracias a un donante especial, se donarán dos equipos de imagen médica para reforzar el diagnóstico precoz y mejorar el acceso a una detección temprana de la enfermedad.

Gracias

Ver que el cuerpo ha resistido es indescriptible. Pero comprobar que este viaje ha servido para movilizar recursos reales y ayudar a personas concretas es lo que de verdad da sentido a cada pedalada.

Gracias, Hà Dung.
Gracias al Hospital Vinh Duc.
Gracias a la Fundación Love Go Nổi.
Gracias a La Goutte d’Eau.

gracias a todos vosotros, y también a aquellos que se involucraron y aportaron incluso solo con palabras, mensajes de ánimo o contribuciones, porque cada gesto ha sido una gota más en este camino.

Esta aventura está dedicada a mis pilares: mi padre, mis hijos y mi nieta.

Reto conseguido.
Seguimos rodando, aunque ahora sea con el corazón.

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